Entre todos los cristales la de tu mirada, la de tu vestido de novia, la de tu corazón.
De cualquier cristal en donde se mire, si eliges verlo con toda la belleza que te rodea o no, que por lo menos sean cristales que no cuesten más que tu sonrisa, que no te comprometan más que tus palabras y que corten el lado justo de esos pensamientos que sobran.
Con nostalgia te despido del club de los solteros, y de acuse de recibo te ofrecemos el cielo sin nubes, para que dibujes tu vida a lado de quien te ama. No es descortesía pero no queremos verte nunca más por este club, que seguramente se quedará con los optimistas socios de corazón que seguirán invirtiendo en wisky del caro, para olvidar.
La vida de frágil cristal, la amistad de frágil cristal, el amor de frágil cristal, su única fortaleza es ser demasiado transparentes, pero si para seguir adelante por este camino hay que pisar cristales, que por lo menos sean de bohemia.
Querida amiga Daniela, que seas inmensa y cristalinamente Feliz