Breve, sin espacios adheridos, como los silencios en las sinfonías, como el sonido de una sola ola. Así se aparece el pasado en el recuerdo, sólo es un espacio breve en el pensamiento.
Pasaba las trescientas sesenta y cinco mil horas en el mismo sitio, solo contemplando (solo de solamente y sólo de soledad), vacía ya, sin objeto directo para dirigirse a nadie, tumbada en el piso, la encontré. Le dí como consejo que su vida no tenía sentido y que tenía que solucionarlo...
Al día siguiente la vi colgada de la estantería, con una cuerda al cuello muy ornamental. La bella botella de vino tinto seguirá viviendo solo (solo de solamente y sólo de soledad) a través de nuestros ojos.